La limpieza de la ventilación es una actividad destinada a eliminar la suciedad, el polvo, la grasa, el aceite y otros depósitos que se acumulan en el sistema de ventilación durante su funcionamiento. La inspección periódica, el mantenimiento preventivo y la limpieza de la ventilación forman parte de los trabajos de servicio para garantizar y mantener el buen estado de los equipos de aire acondicionado y ventilación de los locales.
El principal “acumulador” de suciedad son las superficies internas de los tubos, conductos y difusores de ventilación, y son estos componentes de los equipos de ventilación los que deben limpiarse en primer lugar. Los grandes volúmenes de aire que se mueven a través de los conductos transportan enormes cantidades de polvo, partículas, vapores de aceite y otros contaminantes en el aire. Al pasar por la red de conductos, algunos de estos elementos se depositan inevitablemente en las superficies de los conductos, dando lugar a depósitos que deben eliminarse regularmente como parte del proceso de limpieza de la ventilación.

